punto de recarga pantografo TMB bus eléctrico Barcelona

TRANSPORTS DE BARCELONA S.A ADJUDICA A EVIM3 A.I.E LA REDACCIÓN DEL PROYECTO, DIRECCIÓN Y COORDINACIÓN DE SEGURIDAD Y SALUD DE LA ESTACIÓN DE RECARGA ELÉCTRICA PARA AUTOBUSES (EREA).

EVIM3 A.I.E, una empresa participada por Ingenieros emetres (IM3) y Evectra han sido seleccionados por Transportes Metropolitanos de Barcelona para la adjudicación del contrato de redacción del proyecto y dirección de las obras para la instalación del segundo punto de recarga con sistema pantógrafo.

Barcelona es una de las diez ciudades europeas que hace pruebas con autobuses eléctricos dentro del Proyecto ZeEUS (Zero Emission Urban Bus System), financiado por la Unión Europea y coordinado por la Asociación Internacional de Transporte Público (UITP). Este proyecto de promoción del transporte urbano más limpio, que se alargará hasta abril del 2017, incluye pruebas similares en Londres, Glasgow, Estocolmo, Münster, Bonn, Pilsen y Cagliari.

La participación de Barcelona en este proyecto de investigación y desarrollo consiste en la introducción en el servicio regular de TMB de cuatro autobuses eléctricos de emisión cero, de dos tecnologías diferentes: dos autobuses estándar del modelo i2e de Irizar, equipados con baterías apropiadas para la carga nocturna, y dos Solaris Urbino 18e articulados, equipados con baterías que permiten la carga en la terminal durante el día.

La primera fase de pruebas se llevó a cabo en 2014 con los buses i2e de Irizar de 12 metros de longitud, equipados con baterías apropiadas para la carga nocturna, que prestaron servicio de forma habitual y satisfactoria a las líneas 20 y 34 de TMB, en las que recorrieron 55.000 kilómetros cada uno.

En septiembre de 2016 se presentaron los primeros articulados eléctricos Solaris Urbino en pruebas, así como la estación de carga. Estos autobuses pasarán a dar servicio en noviembre de 2016 en la línea H16. En cuanto a los Solaris Urbino, son buses articulados de 18 metros de longitud propulsados por motores de 270 kW, asociados a una estación para la recarga rápida en corriente continua de 400 kW de potencia, que suministra una carga eléctrica por contacto a las baterías del autobús, a través de un pantógrafo retráctil situado en el techo, durante la pausa entre trayectos. De esta forma, el coche puede mantener una buena operatividad con unas baterías de dimensiones reducidas, de 120 kWh, y de menor peso, lo que favorece su eficiencia.

Las ingenierías IM3 y Evectra llevarán a cabo el proyecto de instalación de esta novedad tecnológica, que se hará a través de un pantógrafo retráctil situado en la parte superior de la carrocería. El sistema de carga por pantógrafo consta de dos elementos. Por un lado, el cargador, que es un pilar de unos cinco metros de altura con una campana metálica que está ubicado cerca de la última parada del recorrido del autobús y donde el vehículo suele hacer la regulación antes de retomar la ruta. El primer pantógrafo se está instalando en la calle Sicell y este segundo su ubicación de determinará en el proyecto. Uno de los retos que han propuesto las ingenierías a TMB es que la energía que alimentará al pantógrafo pueda ser obtenida a partir de las propias subestaciones eléctricas que dispone TMB y que abastecen a red de Metro.